Contrato fijo discontinuo en España 2026: qué es, derechos y cómo funciona

⏱ Tiempo de lectura estimado: 7 minutos

Si has trabajado en hostelería, en una campaña agrícola o en una tienda que sube la persiana fuerte en Navidad, seguro que te suena: te llaman cuando hay faena y te mandan a casa cuando se acaba. Desde la reforma laboral de 2021, esa forma de trabajar tiene un nombre y unas reglas bastante claras: el contrato fijo discontinuo. Aquí te explicamos cómo funciona en 2026, qué derechos tienes y qué hacer cuando algo no cuadra.

Qué es un contrato fijo discontinuo

Es un contrato indefinido, es decir, no tiene fecha de fin, pero la prestación del servicio no es continua. Trabajas en unos periodos concretos del año y en los demás tu contrato queda en suspenso, sin que se extinga. Eso es lo que lo distingue de un temporal clásico: cuando termina la campaña, la relación laboral sigue viva.

La clave está en la palabra «fijo». Aunque pases meses sin trabajar, la empresa no puede olvidarse de ti sin más. Tiene que volver a llamarte cuando retome la actividad, y si no lo hace, la situación se trata como un despido. Ahora bien, no todo el mundo sabe que esto existe, y de ahí que muchas personas pierdan derechos por no reclamarlos a tiempo.

Desde la reforma de 2021, el contrato de obra o servicio desapareció y el fijo discontinuo ocupó buena parte de su espacio. Por eso lo verás cada vez más en ofertas de empleo, sobre todo en sectores con picos de actividad muy marcados.

Para qué trabajos se utiliza

La norma lo prevé para trabajos de naturaleza estacional o vinculados a actividades productivas de temporada, y también para trabajos que se prestan de forma intermitente, con periodos de ejecución ciertos o inciertos. En la práctica, los sectores donde más se ve son estos:

  • Hostelería y turismo: hoteles, restaurantes y chiringuitos que abren por temporada.
  • Agricultura y agroalimentario: vendimia, recogida de fruta, conserveras.
  • Comercio en campañas: Navidad, rebajas, Black Friday.
  • Educación y actividades extraescolares, que paran en verano.
  • Contratas y subcontratas con actividad intermitente.

Lo más llamativo es que también pueden usarlo las empresas de trabajo temporal para cubrir servicios de sus clientes. En ese caso, conviene que preguntes de forma expresa cuál es la actividad real que justifica el contrato.

contrato fijo discontinuo trabajo de temporada

El llamamiento: cómo y cuándo te avisan

Cuando la empresa vuelve a necesitar plantilla, debe llamar a los trabajadores fijos discontinuos. Y no puede hacerlo como le venga bien. El llamamiento se hace por escrito o por el medio que fije el convenio colectivo, con una antelación mínima razonable (como regla general, de unos cinco días, salvo que tu convenio diga otra cosa), y respetando un orden: normalmente, el de antigüedad.

En la práctica esto significa que, si llevas varias campañas en la misma empresa, deberías ser de los primeros en volver. Si ves que contratan a gente nueva antes que a ti, algo no está yendo bien. Guarda siempre los mensajes, correos o capturas de WhatsApp en los que te avisan, porque son tu mejor prueba si más adelante hay discusión.

Tu convenio colectivo es el documento que concreta los detalles: quién debe ser llamado, con cuántos días y por qué canal. Léelo, o pídele a un representante sindical que te lo explique.

Antigüedad, vacaciones y salario

Una duda muy repetida es si la antigüedad se cuenta solo por los días trabajados o por toda la relación. La regla general es que se computa desde el inicio de la relación laboral, incluidos los periodos en los que no trabajas, salvo que el convenio establezca otra cosa para determinados derechos. Eso tiene efecto en los trienios, en las indemnizaciones y en el orden de llamamiento.

Las vacaciones se calculan en proporción al tiempo trabajado y, si no las disfrutas, se liquidan en el finiquito de cada campaña. El salario, por su parte, debe ser el que marque el convenio para tu categoría, y no puede ser inferior por el hecho de ser discontinuo.

Eso sí, vigila la jornada. Si tu contrato fija un número de horas o días al año, la empresa no puede alargar ni acortar la campaña a su antojo sin consecuencias.

Paro entre campañas

Aquí está una de las cuestiones prácticas más importantes. Cuando se acaba el periodo de actividad y quedas en inactividad, puedes solicitar la prestación por desempleo si reúnes los requisitos de cotización. Para generar derecho a la prestación contributiva, se exige haber cotizado como mínimo 360 días en los seis años anteriores a la situación legal de desempleo.

Además, tienes que inscribirte como demandante de empleo y solicitar la prestación en el plazo de quince días hábiles desde que termina tu periodo de actividad. Si dejas pasar ese plazo, pierdes días de cobro. Un detalle: en cada campaña se consume parte del paro acumulado, así que conviene que calcules cuántos días te quedan antes de planificar el resto del año.

Para confirmar tu caso concreto, consulta en la sede electrónica del SEPE o en tu oficina de empleo, porque la cuantía y la duración dependen de tus bases de cotización.

Qué hacer si no te llaman

La situación más delicada es que llegue la temporada y la empresa no te avise, o que te avise y luego no te dé trabajo. Si ocurre, la ley lo equipara a un despido, y para impugnarlo cuentas con un plazo de veinte días hábiles desde que debías haber sido llamado.

reclamar llamamiento fijo discontinuo

Los pasos más sensatos son estos: primero, reclama por escrito la fecha de incorporación, con acuse de recibo o por burofax. Segundo, acude al servicio de mediación (el SMAC de tu comunidad) para presentar la papeleta de conciliación. Y tercero, si no hay acuerdo, presenta la demanda ante el juzgado de lo social. No esperes a ver qué pasa: los veinte días corren desde el primer momento.

Pide asesoramiento a un sindicato o a un abogado laboralista antes de mover ficha. Muchos sindicatos orientan gratis a sus afiliados, y una consulta inicial te ahorra errores de plazos.

Vídeo (licencia Creative Commons): los contratos fijos discontinuos tras la reforma laboral.

Consejos antes de firmar

  • Comprueba que el contrato indica que es «fijo discontinuo» y no un temporal encubierto.
  • Pregunta cuál es la actividad que se repite y cuándo suele empezar la campaña.
  • Revisa qué dice tu convenio sobre el orden de llamamiento y los plazos de aviso.
  • Guarda todas las comunicaciones y las nóminas de cada campaña.
  • Anota las fechas de inicio y fin para solicitar el paro en plazo.

Y una recomendación final: si tienes varias ofertas, valora no solo el sueldo por hora, sino la duración de la campaña y la estabilidad que ofrece cada empresa. A veces, una campaña más larga y con compromiso de llamamiento compensa más que un salario algo superior.

Preguntas frecuentes

¿El contrato fijo discontinuo es indefinido?

Sí. Es un contrato indefinido con periodos de actividad e inactividad, por lo que la relación laboral no se extingue cuando termina la campaña.

¿Puedo cobrar el paro entre campañas?

Sí, si cumples los requisitos de cotización y solicitas la prestación en el plazo de quince días hábiles desde que finaliza tu periodo de actividad.

¿Qué ocurre si la empresa no me llama?

Se considera un despido y tienes veinte días hábiles para reclamar, empezando por la conciliación en el servicio de mediación de tu comunidad.

Visita también nuestros otros artículos

Ofertas relacionadas

Si buscas un puesto de temporada, consulta las ofertas de empleo en España de hoy, que actualizamos a diario con vacantes de toda la geografía.

Muchas gracias por votar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: El contenido está protegido !!
Scroll al inicio